miércoles, 7 de junio de 2017

Natividad


Si en mi pequeño corazón
hay un canto que brilla como un río de plata,
si las bolas de colores del arbolito
son como las estrellitas de la noche para mí
y saltan por toda la sala
mientras la abuela susurra
desde un sillón lejano,
si el niñito Jesús viene a mi encuentro
y me besa en lo más tierno del alma,
debe de ser que bajo mi pecho ha despertado
un pajarito de nieve.

E.