martes, 13 de junio de 2017

Pájaro encendido


Cómo iba a pensar yo
que ese sería el último suspiro
de la abuela,
si afuera había tanto sol
y el framboyán estaba encendido de rojo
y el pájaro aquel cantaba
con la vocecita de la abuela:
¡búscame plátanos maduros!
¡búscame un plátano!

Yo acababa de llegar de la universidad
cuando me dieron la noticia.
Ya no era un niño
y entendía algunas cosas.
Por eso supe enseguida que la abuela
se había convertido en pájaro.

E.