martes, 6 de junio de 2017

Tradición


La tradición era que en fin de año había que follarse a una negra.

El Dipo decía que tenía que ser muy prieta y que había que estar follando a las doce para que la negra se llevara toda la mala suerte de uno y empezar el año con buen pie.

Luego me contó cómo se había ligado a aquella jevita en el M-7 y toda la labia que le había soltado para que se fuera con él a casa de su abuela después de la universidad.

El Dipo tenía unas cervezas que su primo había resuelto en la Polar y con una cinta del Médico de la Salsa puso enseguida a tono a aquel pedazo de negra.

No había nadie allí esa noche. Su primo se había llevado a la abuela a casa de su novia en Alamar para despedir el año y el Dipo aprovechó para follarse a la jeva en la cama de su abuela hasta bien entrada la noche. Me dijo que aquella negra era la candela y sabía hacer de todo en la cama.

El Dipo se despertó al amanecer sin cartera ni reloj en la mesita de noche. La negra había desaparecido como por arte de magia.

Todo esto me lo contó entre cerveza y cerveza, con una gran sonrisa y un tabaco en la mano izquierda: ¡Esa negra se llevó mi mala suerte y, de paso, se llevó todo lo que pudo!

E.