miércoles, 7 de febrero de 2018

Nevando en la oficina


me pides que te escriba un poema de amor

ya se que estás celosa
de las cosas que escribo a los del curro

pero yo no sé hablar de amor
y además
la poesía me ha abandonado

el otro día
nevaba a cántaros
tras los cristales de la oficina
y yo pensaba en el día en que nos conocimos
subiendo aquella montaña nevada

tú tenías
los ojos más lindos del mundo
y a mí se me calaban los calcetines

ya sé que eres
un erizo de buen corazón
y sé que yo tampoco soy fácil...

pero el tiempo
nos ha ido acercando la mirada
al blanco de la nieve
en la que nos conocimos

mira que he tratado de huir de tus espinas
¡nunca he entendido
de qué quieres protegerte!

pero cada vez que te miro a los ojos
o te abrazo
sucede algo
que no soy capaz de explicar

tal vez
eso es lo que hay entre nosotros
que cura todas las heridas

no sé cómo llamarlo
es lo mismo que ahora me sucede

hay flotando en esa imagen
unos ojos invisibles que se miran y se abrazan entre sí
mientras cae la nieve

E.